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Archive for 28 noviembre 2013

¿Qué es el Business Case?

Hace tal vez un par de años cuando las personas me preguntaban qué es un Business Case, contestaba: “una herramienta que te ayuda a evaluar y presentar el impacto financiero de tomar una u otra decisión” sin embargo creo que la definición de Business Case va más allá de eso.
El Business Case me gusta definirlo como la comunicación simple y concreta del análisis de una propuesta, misma que me permite contar con los elementos necesarios para tomar una decisión sin la necesidad de depender de la persona que lo elaboró.

Una persona después de haber desarrollado su propio Business Case comentó lo siguiente:
“Me doy cuenta que el “delivery” de la propuesta es casi o más importante que el contenido y las cifras de la misma y por lo tanto el tema de la comunicación es vital”
El objetivo del Business Case es comunicar el análisis de una propuesta, lo cual difícilmente se puede lograr a través de una hoja de cálculo, a menos que siempre esté ahí la persona que lo elaboró para explicar el contenido de cada cifra y más aún, si tomamos en cuenta que existen factores distintos a los números y que pueden jugar un papel muy importante al momento de implementar una propuesta, una hoja de cálculo no es suficiente para tomar una adecuada decisión.

Desde mi punto de vista, no hay Business Case si no hay un documento, ya que de lo contrario sólo es un análisis financiero, mas no un Business Case, el cual debe cumplir el principio básico de contar con los elementos (financieros y no financieros) para tomar una decisión sin la necesidad de que alguien me explique dicho análisis, lo cual a su vez lleva a eficientar el proceso de toma de decisiones al disminuir los tiempos asociados con la exposición y explicación de propuestas, es decir las juntas.

Un problema recurrente en la falla de la implementación de propuesta, es debido a que sólo se consideraron números en el análisis y se dejaron atrás aspectos que fueron tan importantes, que llevaron al fracaso y por ende a una mala decisión tomada. Al igual que un libro, el cual permite comunicar la idea o propuesta de quien lo escribe sin la necesidad de tenerlo a nuestro lado para que nos lo explique verbalmente, el Business Case debe ser un documento que deje claro en el lector el análisis de su propuesta para que pueda tomar una adecuada decisión.

Desde el punto de vista de quien lo elabora, es decir del analista de la propuesta, el Business Case es una herramienta que le asiste en analizar y estructurar de manera ordenada el impacto financiero y de otros recursos económicos (no monetarios) de tomar una decisión y por ende hacer mejor uso de su tiempo, así como tener la certidumbre que su análisis incluye toda la información relevante para una adecuada toma de decisiones. Este es el comentario de un directivo en Centroamérica una vez que recibió un Business Case por primera vez:
“Felicitaciones por el documento adjunto, me parece que pocas veces he visto algo así de detallado en esta empresa”.

El Business Case es un medio para revisar las consideraciones, supuestos y métodos tomados en cuenta, así como para documentar las repercusiones si la alternativa o propuesta es o no es implementada; y más aún, para identificar los beneficios que generará su implementación, generalmente está estructurado de la siguiente forma:

  • Esquema General
  • Sumario ejecutivo
  • Introducción
  • Métodos y Análisis de Datos
  • Alcances y Límites
  • Supuestos
  • Modelo Costo /Beneficio
  • Fuente de Datos y Métodos Empleados
  • Modelo Financiero
  • Riesgos, sensibilidad y contingencias
  • Conclusiones y Recomendaciones

Al desarrollar un Business Case, se debe elaborar una historia, misma que puede ser del área, división o de la propia empresa, por lo tanto las personas involucradas en ésta, deben participar en la elaboración del Business Case, aportando información, comentarios, ideas etc., y delegando la elaboración del documento a una o dos personas quienes serán los que se encarguen de recopilar la información requerida del resto de los miembros del equipo (área) para elaborar el Caso.

¡Excelente día!

Fuente: Sergio Viniegra es Director General de B&V Asesoría y Coaching.

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Todo proceso de crecimiento y desarrollo personal empieza por el auto conocimiento: si no sé dónde estoy parado ahora, no podré saber hacia dónde dar el primer paso para alcanzar las metas de crecimiento personal.

El auto conocimiento me permite entender que yo soy el resultado de mis decisiones y acciones a lo largo de la vida. Que cada acción realizada ha dejado huellas en mí creando hábitos: algunos positivos, otros negativos. Asimismo comprendo que puedo cambiar y mejorar precisamente mediante pensamientos, emociones y acciones que se trasforman en hábitos y rasgos de mi personalidad.

Pero, no es suficiente conocerse, hay que valorarse, estimarse, quererse. Un auto conocimiento frío o hasta hostil me puede bloquear en vez de ayudar para el crecimiento. Es importante que me acepte como soy, y a partir de esta aceptación comprensiva y a veces compasiva, me puedo querer y precisamente porque me quiero vislumbro la posibilidad de mejorar y desarrollarme.

Al quererme, aprendo a valorar todo lo que me identifica, en particular mis emociones y sentimientos. El contactar con el propio organismo y con las emociones es el camino para conocerlas, expresarlas y manejarlas. En este proceso entiendo que la verdadera causa de mis emociones son mis pensamientos y creencias, mis recuerdos del pasado y mis preocupaciones para el futuro. Trabajando pensamientos, creencias, recuerdos y preocupaciones puedo regular mi mundo interior emocional y desde ahí realizar acciones más eficientes y maduras.

Al asumir la responsabilidad de mis emociones aprendo también a tomar las riendas de mi vida, a poner dentro de mí el control, así me vuelvo proactivo, dejo de echar la culpa a los demás o a esperar que las cosas sucedan.

El camino de la responsabilidad me lleva a decidir que quiero lograr en mi vida, qué tipo de persona quiero ser, qué metas quiero lograr: me vuelvo una persona orientada hacia las metas, una persona que sabe sacar provecho de la experiencia pasada, mirando el futuro y con los pies bien apoyados en el presente. Todo esto lo hago con método y no de manera improvisada.

Mi vida se vuelve tan valiosa que decido aprovechar el tiempo, que es precisamente lo que me queda de vida. Desarrollo habilidades de planeación, priorización y organización que me permiten un uso eficiente del tiempo.

En este proceso tengo siempre presente que no vivo aislado, que soy un ser social y relacional. Por lo tanto aprendo a convivir con los demás aceptando las diferencias y buscando negociar eficientemente acuerdos de convivencia enriquecedora en un paradigma “yo gano – tú ganas”.

Perfecciono mi capacidad de comunicación. Sin comunicación no hay relación, no hay negociación, no hay equipo. Entiendo que la calidad de mis relaciones depende en gran parte de la calidad de mi comunicación y por lo tanto me entreno en las habilidades comunicativas buscando ser siempre más asertivo.

Comprendo que no puedo lograr mis metas personales sin el apoyo de los demás. Comprendo que hay metas comunes que generan equipo y requieren sinergia. Aprendo así a trabajar en equipo, en el trabajo, en la familia y en la sociedad. Invierto todos los hábitos positivos desarrollados en la integración de equipos de alto rendimiento.

Finalmente me cuido, porque no hay resultado si se desgasta el recurso: busco un equilibrio de vida y trabajo.

Estos son los 10 hábitos, las 10 claves del éxito personal.
Y éste es el camino del desarrollo humano equilibrado.

 

Fuente: Marisol Espino es Directora General de Excellence Capacitación Ejecutiva, S.C.

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Una rápida lectura a los medios de comunicación actuales, nos dará un común denominador: Crisis. Crisis en sus diferentes facetas como la financiera, de valores y en nuestro México una evidente y lamentable crisis de seguridad.

En esta ocasión, nos enfocaremos en la crisis vivida por cientos de compañías en México debido a la pérdida de su posición competitiva en el mercado, lo que ha dado como resultado el cierre de un gran número de ellas o en el decremento significativo de sus operaciones. Para gran parte de los que se encuentran en el ámbito laboral actual, esta palabra es desafortunadamente familiar. Crecieron con ella, incluso algunos nacieron en medio de las crisis de las décadas anteriores, las macro devaluaciones del peso frente al dólar, lo que nos hace reflexionar acerca de que forma parte inherente de las actividades diarias.
Ante la crisis, las organizaciones suelen adoptar como suya la frase “renovarse o morir” y deciden emprender una serie de acciones inmediatas para salir de la situación. En ocasiones, estas actividades son producto de intensas sesiones de lluvia de ideas o (brainstorm) en las que se asignan responsables con fechas y objetivos. Estas actividades son usualmente lideradas por un responsable (champion) quien dará seguimiento puntual a cada una de ellas hasta su conclusión.

Esto a primera vista nos parece el camino correcto para salir de esta situación en la que se encuentra la compañía. Sin embargo, este sistema de trabajo puede presentar algunas deficiencias, entre las cuales podemos identificar:

· La falta de información de la situación competitiva real de la empresa tanto interna como externa.

· Falta de conocimiento de herramientas específicas de mejora.

Tener un parámetro de referencia inicial contra el cual se pueda comprobar la eficacia de las acciones emprendidas para atacar la crisis, es una de las ventajas de contar con la información completa real y confiable de la situación de la empresa. Su ausencia puede dar como resultado la ejecución de actividades sin observar los objetivos deseados. Su disponibilidad permitirá enfocar los recursos en forma eficiente.
Una vez que se dispone de la información real de la situación de la empresa, es necesario aplicar la herramienta correcta para el problema identificado.

El avance de los medios de comunicación como internet, ha propiciado una gran difusión acerca del uso de las herramientas de mejora de procesos, situación que anteriormente se realizaba en su mayoría por medios escritos como libros y revistas.

Existen actualmente gran variedad de técnicas de mejora disponibles en el mercado, que van de las simples y sencillas hasta las elaboradas y complejas, todas con sus ventajas y aplicaciones muy particulares.
Comentamos que una deficiencia incurrida por algunas empresas es el de realizar actividades con toda la “buena intención” en función del interés y empuje de las personas involucradas. Realizar estas actividades sin contar con el conocimiento específico de alguna de ellas en particular, dando por resultado largos tiempos de aplicación sin observar mejoras significativas en los procesos.

Por citar un ejemplo: Producto del análisis de la información inicial, se encomienda a un equipo de personas reducir los tiempos de cambio de un molde de la máquina inyectora dado los altos tiempos en los que se realiza actualmente. Los integrantes del equipo realizan las actividades en base a su conocimiento e iniciativa, desconociendo la existencia de una herramienta de mejora específicamente diseñada para lograr tal resultado: El cambio rápido de herramental, mejor conocido como el sistema Single Minute Exchange of Die (SMED).

Resulta obvio suponer que el equipo disminuirá los tiempos en la reducción de los tiempos de cambio del molde, es innegable que la experiencia adquirida en el proceso y el trabajo en equipo les dará ésa posibilidad, pero alcanzarán mayores beneficios y en un menor tiempo si utilizan una herramienta específicamente diseñada para lograr tal efecto en forma metodológica.
Situaciones como la anterior podemos comentar varias. El área de oportunidad está presente en las organizaciones que desean salir de la situación en la que se encuentran. Existe gran variedad de opciones de mejora que pueden ser usadas, como comentamos anteriormente, algunas sencillas, otras complejas.
El punto vital para las organizaciones es optimizar los recursos enfocados hacia el problema, utilizando la herramienta correcta en el tiempo correcto.

Fuente: Alejandro Pérez Méndez es Master Black Belt y Consultor de tiempo completo para MDC Consultoría y Capacitación

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En Miguel de Cervantes Saavedra, como en muchos otros clásicos, encontramos las raíces de lo que hoy denominamos Coaching.

Cervantes es un testimonio del hombre que ha buscado y encontrado el medio para despertar la conciencia en otras personas. Este medio es el poder de la conversación, para elevarse por encima del pesimismo y lamentación.

Por medio de la ironía, Cervantes creó un sofisticado estilo que hacía sátiras de la ideología de superstición y terror impuestos por la España de sus tiempos; mirándola con ojos de soñador idealista, logra que el lector abra su conciencia y la amplíe para darse cuenta del poder de sus palabras.
Para Cervantes, la existencia necesaria del libre albedrío y de la facultad de juicio, era la fuerza motriz que dictaba que el intelecto conciente era el mejor para dirigir. Este principio está vigente en los ideales del Coaching. Hoy buscamos con el Coaching, formar intelectos concientes con la capacidad de despertar confianza y mantenerla; así mismo, para alimentar la capacidad de producir un aprendizaje autodirigido.

A través de Don Quijote, penetra en la mente del lector, al establecer la dinámica de locura y cordura, dicotomía que parece ser un simple artificio cómico al comienzo; pero, al adentrarse en la novela, percibe ser un mecanismo para desafiar la aceptación pasiva de la realidad cotidiana. La cultura pesimista de nuestros días nos lanza a una especie de proceso hipnótico que nos orienta a mirar, con tonos grisáceos, lo cual provoca frustración, enfado, rabia, desesperación, impotencia, sufrimiento, etc. Tales sentimientos se erigen como obstáculos que frenan nuestro desarrollo y bienestar.

Los principios de lo que hoy conocemos como la visualización creativa, son usados como instrumentos que diferencian las apariencias, removiéndolas, una por una, hasta llegar detrás de ellas a la verdad. La transformación del elemental Sancho, en un ser humano compasivo y profundo, no sería gran cosa; lo que distingue esta transformación, es el crecimiento cognitivo, por medio de la ampliación de la conciencia, originando, con ella, mejores posibilidades, despertando el deseo de realizar una de ellas, concentrando el pensamiento en ella.
La lección constante, a lo largo del Quijote, es transformar el deseo, en realidad. Esto es posible gracias a la modificación del pensamiento y el compromiso emocional, a lo largo del camino iniciado. Justamente, esto es lo que hacemos en una conversación de Coaching: alimentar confianza en el sujeto, para que crezca y fortalezca, a través de un plan de acción que le permita alcanzar sus metas, e incluso, alcanzar otras metas más elevadas.

“Conocerte a tí mismo, es el más difícil conocimiento de todos”, le dice Don Quijote a Sancho y, para hacer que el “otro” experimente ese conocimiento de sí mismo, Cervantes lo “obliga” a entender a los demás, interviniendo lo real y lo irreal para escudriñar la verdad que yace detrás de las simples creencias del sentido común inculcado. Es decir, parte del mismo principio de Coaching, que considera al ser humano con un potencial ilimitado, capaz de cambiar y crecer, a partir de la desfundamentación de sus juicios y creencias.

En otra novela ejemplar, “El coloquio de los perros”, escrita en forma de diálogo, Cervantes hace que dos perros descubran, repentinamente, que tienen la facultad del habla. Puede comunicarse, pueden razonar y, por lo tanto, tienen conciencia, con lo cual Cervantes intuye lo que, posteriormente, Chomsky afirma: el uso del lenguaje es creativo, innovador y recursivo, lo cual denota la visión humanista de Cervantes, que es retomada como pilar fundamental del Coaching.

El diálogo es una burla mordaz de quienes se pasan recitando, mecánicamente, las oraciones huecas, llamándose por ello eruditos: “Quisiera que a estos tales los pusieran en una prensa y, a fuerza de vueltas, les sacaran el jugo de los que saben, porque no anduviesen engañando al mundo…con sus falsos latines”. Rara vez, Cervantes expresa ira tan profunda como la que aquí manifiesta para con los que abusan del privilegiado del lenguaje, para tergiversar la verdad y complacerse con su propia pose. En el Coaching, nos inclinamos a creer que, cuando el lenguaje se utiliza con pulcritud, no sólo posibilita al sujeto a reencuadrar su vida, sino que, además, le da la posibilidad de coordinar acciones efectivas y productivas con las personas que están en su círculo de influencia.

Seleccionar perros para representar sus personajes no es capricho. Cervantes libra una polémica constante contra los hombres que se niegan a abandonar sus hábitos retrógrados para convertirse en verdaderos hombres.
Don Quijote aconseja a Sancho, una y otra vez, cuando éste se deja llevar no por la razón, sino por los impulsos irracionales del sentido común aldeano. En este sentido, Cervantes cuestiona lo mismo que cuestionamos acerca del consenso social, como un instrumento que genera juicios y creencias erróneas sobre nuestra identidad y nuestro valor personal.

La manifestación más marcada de la simpleza de Sancho, y de la negación de su potencial humano, es el lenguaje. Sancho es capaz de manejar una impresionante riqueza de refranes populares, ricos en humor y verdad psicológica, pero que esconden una visión limitante de la acción del sujeto, sobre su realidad corriente. Don Quijote comenta, con envidia, que tiene que pensar largas horas, y “sudo como si estuviera cavando”, antes de que se le ocurra un refrán adecuado a una situación. Sin embargo, reprocha a Sancho por desperdiciar la facilidad que tiene con los refranes, al decirlos de una manera totalmente accidental. “Mira, Sancho, no te digo yo que parece mal un refrán traído a propósito; pero, cargar y ensartar refranes a troche moche, hace la plática desmayada y baja”. Esta afirmación reconoce, nuevamente, el valor del lenguaje; en este sentido, Cervantes nos brinda la posibilidad de observar que el lenguaje nos permite relacionarnos de manera estable y consistente con el mundo; pero, de igual manera, nos imposibilita, debilita y destruye; así como a los demás que están en nuestro radio de influencia.
Cervantes no se mofa, únicamente, de los entreverados razonamientos del vulgo, sino que… “No penséis que yo llamo aquí vulgo, solamente a la gente plebeya y humilde; que todo aquel que no sabe, aunque sea señor y príncipe, puede y debe entrar en número de vulgo”.

La innovación lingüística, el enriquecimiento de su capacidad reflexiva para abarcar todo lo que atañe a la vida del hombre y formular ideas con rigurosa precisión, como conciencia práctica, es quizá la más importante idea que Don Quijote imparte a Sancho, y Cervantes, al lector. Aquí, justamente, el Coaching retoma el principio básico de que el lenguaje es generativo y no sólo descriptivo. Don Quijote desarrolla esta apasionante idea, cuyo tema motriz es la transformación volutiva del hombre. La historia se va tejiendo en capítulos, guiada, a cada paso, por el espíritu creador de Cervantes, de manera que el lector sea capaz de examinarse a sí mismo. Tiempo después, esto lo conoceremos como los niveles neurológicos, que son las capacidades que nos permiten pensar, razonar, hacer planes y tomar decisiones.

Este proceso de toma de conciencia es lo que hace el Coach quien, en lugar de sugerir, aconsejar o mandar, escucha y pregunta, hasta lograr que la persona reconozca y aproveche su potencial.
Ésta es la pretensión última del Coaching: la búsqueda permanente del progreso del hombre, a través de la expansión de su conciencia.

¿Te imaginas lo mucho que mejoraría tu rendimiento, si tuvieras un Cervantes que te entrenará, personalmente ,para mejorar los éxitos de tu vida? ¿Te imaginas lo que podrías alcanzar, si tuvieras un Coach personal que te ofreciera las técnicas para lograr el éxito y hacer que suceda aquello que soñaste?
Bien, no lo tienes que imaginar. Tú puedes ser tu propio Coach. Tú te puedes convertir en el entrenador de tu vida personal y profesional.

Por ahora, pregúntate:
¿Qué creo que me impide lograr mis metas?
¿Qué consume mis energías?
¿En qué agoto mis energías?
¿Me deja satisfecho?
¿Es valioso tener tiempo para mí y para la gente que amo?¿Qué me digo cuando las cosas no salen bien?

Fuente: Sergio Balderas es Master Coach, así como instructor en Alianzas Estratégicas en Capacitación.

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Una empresa no genera únicamente productos y servicios. La empresa es una fuente de ingresos para los inversionistas y de empleos para la sociedad; además genera oportunidades, bienestar y soluciones para sus socios y clientes.
La productividad es un elemento determinante en la supervivencia y el crecimiento de una empresa. Desde un punto de vista estrictamente económico, la productividad es el uso óptimo de las herramientas, materiales y mano de obra en una unidad de tiempo, en otras palabras, la productividad es una medida de rentabilidad de la inversión.

Para un buen gerente, la productividad no se limita a la cantidad de productos y servicios que pueden ser vendidos, sino que incluye la satisfacción de los clientes a través de la calidad. Cuando buscamos distinguirnos de la competencia a través de la calidad, ya no podemos considerar al trabajador como una máquina a la que se le pueda exprimir su voluntad, su creatividad y su esfuerzo de manera fría.

En un mercado en el que la calidad es determinante para el éxito, la inversión en equipo, herramientas y comunicaciones puede resultar inútil si no te toma en cuenta el factor humano, si se descuidan las personas que harán la diferencia entre un producto mediocre y un producto de alta calidad.

La calidad es, por lo tanto, una forma de productividad que depende inevitablemente del clima laboral, la satisfacción de los empleados y la inteligencia emocional de los gerentes; la ausencia de estos factores está detrás del fracaso de empresas que fueron exitosas durante el siglo XX y su presencia explica en gran medida el éxito de las empresas líderes del siglo XXI.

Para Frederick Herzberg la insatisfacción del trabajador resulta de elementos como el ambiente de trabajo, el salario, los beneficios y el contexto general que rodea a su cargo. La insatisfacción puede reducir el rendimiento de un trabajador y su productividad, pero la ausencia de insatisfacción sólo evita la reducción de la productividad, pero no la hace crecer. Para Herzberg la motivación está ligada al contenido retador o estimulante de las actividades que realiza. La satisfacción está, por lo tanto, en la solución de nuevos retos y desafíos, en la búsqueda de mejores procesos, mejores resultados y mejores productos.

Los gerentes podemos mejorar la producción de calidad a través de estrategias que liberen a los colaboradores del trabajo rutinario y le devuelvan la alegría de servir: el trabajo orientado a resultados, la comunicación de las metas de la empresa como propósitos que todos sus integrantes pueden compartir, además de la capacitación para hacer más eficientes los procesos, la comunicación y las relaciones humanas, son algunos de los desafíos que de manera sencilla se pueden implementar.

La capacitación y la motivación del personal son mucho más que valores humanísticos, pues de ellas puede depender la capacidad de la empresa para competir en un mundo en el que la diferencia entre el éxito y el fracaso está en la calidad.

Fuente: Raquel Enríquez es Directora General de CLIC: Consultoría Logística Integración y Capacitación.

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Más ataques cardíacos se producen los lunes entre las seis de la mañana y el mediodía, que en cualquier otro momento.
“Harry Dassah, M.D., cardiólogo ”
Así que, ¿por qué preocuparse, sobre todo en el lugar de trabajo? hay muchas razones. lo que parece normal y familiar (un sentimiento de preocupación y ansiedad acerca de sus actividades diarias) puede impedir que usted o los miembros de su equipo alcancen metas personales y profesionales. si no se controla, el estrés tóxico puede.

– reducir la productividad. el estrés tóxico contribuye a la disminución de la productividad, el ausentismo y la rotación de empleados. cuando los empleados empiezan a cometer errores o a hacer su trabajo más lentamente, cuando se quedan en casa para evitar las situaciones estresantes en el trabajo, o incluso hasta cuando renuncian con la esperanza de encontrar un puesto menos estresante en otra parte, la productividad de su equipo o de las personas que usted supervisa, puede verse directamente afectada.

– afectar la salud. demasiado estrés por un tiempo prolongado puede causarle una enfermedad física, o incluso puede matarlo. su cuerpo reacciona al estrés tal como lo haría frente a cualquier situación física peligrosa, elevando la presión arterial y alertando los sentidos. esta respuesta le protege y puede ser beneficiosa por un tiempo breve4 sin embargo, el estrés prolongado, la preocupación y la ansiedad pueden crear tensión en el cuerpo más allá de sus límites.

– drenar la energía. la preocupación, el estrés y la ansiedad en exceso pueden drenarle la energía, lo que afecta negativamente su vida laboral y personal. usted necesita energía para concentrarse adecuadamente, responder de manera eficaz y evaluar con criterio las situaciones. la preocupación consume su energía y le priva de los recursos físicos, mentales o emocionales que se requieren para hacer bien su trabajo.

– dañar las relaciones. el estrés puede crear problemas en sus relaciones, en la casa o en el trabajo. así como un desajuste entre distintas personalidades en el trabajo puede generar conflictos interpersonales, el estrés puede acentuar estas sensaciones negativas o agravar situaciones existentes, haciendo que problemas pequeños parezcan grandes y obstaculizando el funcionamiento del equipo entero.

 

Fuente: Carlos Servin

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No hay nada como salir bien. La mañana esta fresca, es un día ideal para jugar golf, estoy a punto de realizar mi primer golpe del torneo.

La concentración está al máximo, estoy parado frente a la bola, llevo a cabo mi ritual que es un repaso mental de lo que debo hacer, hago el swing y la bola sale perfecto al centro del fairway, respiro hondo, sé que tengo un buen tiro, la bola está arriba, igual que mi confianza y también sé que los próximos tiros de este hoyo serán más fáciles gracias a mi salida.

Así como el primer golpe es tan importante en un juego de golf, de la misma forma lo es la planificación en cualquier proyecto de nuestro trabajo. No importa si se trata de el proyecto anual de la compañía o un proyecto de menor jerarquía, no importa si el puro proceso de planificación nos lleva dos meses, dos días o dos horas llevarlo a cabo, los síntomas son los mismos, al finalizarlo, respiro hondo, la confianza está arriba y sé que los próximos pasos serán más fáciles de ejecutar.

Los expertos en la materia nos dicen que una hora de planificación, nos ahorra cuatro horas de ejecución. No sólo eso, planificar hace sentirnos en control de las circunstancias, no planificar, nos hace sentir que las circunstancias nos tienen controlados.

No creo que exista torneo alguno, donde se permita iniciar con el segundo golpe, concediéndonos 200 yardas, tampoco deberían permitirnos iniciar cualquier proyecto en nuestra empresa si no planificamos.

La realidad es que hoy en día, la mayoría de los ejecutivos, nos vemos inundados por la tiranía de lo urgente y todas las actividades de un día nos rebasan, las principales objeciones por las que no planificamos son: “Porque no tengo tiempo”, “hay cosas mucho más urgentes que resolver en este momento”, “Posiblemente la próxima semana”, lamentablemente la próxima semana está colmada de más actividades.

Una de las razones principales por las que no iniciamos un proceso de planificación es, porque tenemos la creencia que planificar es complicado y lleva mucho tiempo, otra razón muy valida es por que nunca me han enseñado cómo. Si usted se identifica con al menos una de estas dos razones, le sugiero que siga leyendo, posiblemente quede asombrado como yo, al saber que estos dos mitos se pueden disolver de la misma forma en que se disuelve el azúcar en el café.

Los tres pasos básicos para iniciar un proceso de planificación son:

1. Situación del “Debería de ser”. Es el momento de aportar con todos los factores ideales del proyecto, muchas personas no llegan a este primer paso, porque piensan que lo primero es ubicar “donde estamos”, si hubiéramos pensado así todo el tiempo, el hombre nunca hubiera llegado a la luna.

2. Situación actual. El segundo paso es ahora sí encontrar todos los hechos positivos y negativos de la situación actual para conocer nuestras fortalezas, debilidades y desafíos. Lo importante de este paso es que sean hechos y no opiniones.

3. Metas y Estrategias. Éste es el momento de definir metas. Para cada meta hay una estrategia bien definida en tiempo costo y calidad, éstas lo llevarán a alcanzar el objetivo principal de su proyecto.

Si usted se siente abrumado en su trabajo, pregúntese a que se debe el “dolor de cabeza” que trae, identifique ese proyecto o actividad que le quita el sueño y luego desarrolle estos tres sencillos pasos. Le aseguro que le van a ayudar más de lo que le podrían perjudicar. En resumen. Mirar siempre hacia el cielo con los pies bien clavados en la tierra. Esto aplica en la vida … y en el golf.

Fuente: César Solares es Presidente de Dale Carnegie® Training en México

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